A diferencia de la mayoría de los electrodomésticos del hogar, el lavavajillas es una de las cosas más fáciles de usar, pero una de las más complicadas de arreglar. Hay que tener en cuenta que no solo se trata de las conexiones eléctricas, sino también de la fontanería. Aquí hay algunas cosas que debe recordar al tratar con su lavavajillas roto. Recuerda llevar tu manual contigo.
- El lavavajillas no funciona en absoluto. Algunos lavavajillas pueden tener un enchufe separado, pero la mayoría están conectados directamente a su panel eléctrico principal. Tienes que revisar tu diferencial para ver si se disparó. Si no fue así, vuelva a encender su lavavajillas. Si su motor simplemente zumba, pero nada más se mueve, podría ser su motor. Consulte su diagrama manual para ver cómo limpiarlo.
- El agua no está lo suficientemente caliente. Podría estar conectado al cableado eléctrico y el lavavajillas no recibe suficiente corriente. Otro factor sería el sistema de calentamiento de agua de la casa. Es posible que el sistema de calefacción no esté lo suficientemente caliente para que el lavavajillas lave los platos correctamente. Ponga su calentador de agua a 50° C y vea si funciona mejor. Algunos lavavajillas tienen mecanismos de calentamiento instalados y pueden amplificar el calor a aproximadamente 60° C. Consulte su manual para conocer las características de su lavavajillas.
- El brazo rociador no gira. Puede intentar girarlo manualmente para comprobar si puede girar libremente. Si no gira, siga el manual para retirar el brazo rociador. La mayoría de las veces, podría haberse quedado muda. Puede eliminar esto con unos alicates, o en el caso de que el área sea demasiado pequeña para los alicates, pruebe con unas pinzas.
- Hay un charco en el suelo. Suena como un problema con la puerta del lavavajillas. El lavavajillas naturalmente tiene agua en la parte inferior para evitar que la máquina se sobrecaliente, pero encontrar agua en el suelo es un problema. Asegúrese de apagar todas las corrientes eléctricas en su lavavajillas antes de hurgar para ver dónde está la fuga. Si la goma de la puerta se desprende, el mejor remedio sería pegarla con pegamento súper adhesivo como medida temporal. Revise toda la puerta en busca de otras áreas potenciales de fugas y deje que el pegamento se seque antes de usar la lavadora nuevamente.
Recuerde, todas las partes de su lavavajillas funcionan juntas para asegurar que tenga platos y utensilios limpios y relucientes. Además de verificar posibles problemas, también debe tener cuidado en cómo lo usa. Cosas como raspar los restos de la mesa antes de poner los platos en la lavadora evitan que el motor y el brazo rociador sufran muchos daños, sin mencionar las manos y el bolsillo. Si la revisión básica de la máquina que ha realizado no le ayudó a encontrar el problema, entonces es el momento de llamar al técnico y arremangarse. Un poco de trabajo extra nunca hace daño a nadie. Al menos hizo todo lo posible para ayudar a su pobre lavaplatos primero.




