Durante muchos años, los suelos de vinilo, cerámica, madera y alfombras han sido las opciones preferidas por los propietarios de viviendas. Rara vez se ha preferido el suelo de hormigón, ya que generalmente tiene un aspecto sin terminar. Ya no. Los suelos de hormigón ahora se consideran la superficie de suelo más práctica porque es bastante económica, extremadamente duradera y muy fácil de mantener. Con este tipo de suelo versátil, los propietarios pueden elegir si quieren mantener un aspecto industrial o pulirlo para obtener un revestimiento más sofisticado. No es necesario contratar a un pulidor de suelos profesional. Con el equipo adecuado, esta guía paso a paso lo ayudará a pulir su suelo para que tenga un alto brillo. Se sorprenderá de lo impresionantes que pueden llegar a ser sus suelos de hormigón.
Prepara el suelo para lijar.
Lo primero que debe hacer es limpiar el suelo y eliminar los restos de clavos de hormigón. Lave el suelo con agua jabonosa y luego lave con una manguera para quitar el detergente. Haga esto varias veces para asegurarse de que su superficie esté limpia. Lavar el suelo ayuda a exponer las grietas que necesitará rellenar.
Repare todas las grietas y hendiduras.
Usando hormigón o lechada de secado rápido, rellene las grietas y los agujeros importantes. Para hacer lechada, simplemente mezcle agua y cemento para hacer una pasta espesa. Empuje la lechada o el relleno en la grieta con una llana pequeña o una espátula. Asegúrese de que la superficie rellena esté nivelada con el hormigón. Deje que el área parcheada se seque durante dos o tres horas y luego cúbrala con una hoja de plástico. Déjelo secar durante cinco días más antes de continuar con el siguiente paso.
Pula el suelo con una lijadora.
Con una lijadora orbital para suelos equipada con el disco de grano más grueso disponible, lije el suelo de hormigón hasta que haya eliminado todas las imperfecciones ásperas. Después de una pasada, barra o aspire el polvo o los escombros que haya lijado. Repita estos pasos hasta que su suelo esté tan liso como desee. Una vez que se hayan lijado todas las abolladuras y protuberancias principales, reemplace el disco de grano grueso por uno más fino. Continúe lijando, usando discos de grano más alto después de cada pasada, para mejorar aún más la superficie del suelo de hormigón. Termine este paso aplicando un compuesto pulidor en su suelo y pase la lijadora unas cuantas veces más sobre la superficie. En lugar de usar los discos de pulir, coloque su lijadora orbital con un disco de pulido suave. Esto asegurará que todos los residuos de hormigón se eliminen de la superficie.
Protege la superficie de derrames y manchas
Después de hacer brillar tu suelo, es recomendable que apliques un tratamiento impermeabilizante o sellador para evitar que absorba líquidos y suciedad. Aplicar la solución con una brocha o rodillo. Asegúrese de mantener el espacio bien ventilado, ya que los humos son altamente tóxicos.
Con un lavado periódico con un limpiador suave, su suelo de hormigón recién pulido mantendrá su brillo durante muchos años. Sin embargo, el brillo se opacará con el tiempo, especialmente en las partes de alto tráfico. Todo lo que necesita hacer es pulir la superficie con un compuesto de pulido. También puede hacer una pasada rápida sobre todo el suelo de hormigón con su lijadora orbital equipada con un disco de grano fino.




